Escribir es la felicidad del que todo lo percibe, y poco le importa a quién le agrade el resultado.

Datos personales

sábado, enero 28

Adiós sin tilde

Si es que caigo desde el fracaso hacia lo correcto, podría decir que finalmente caí al infinito. No hay jamás ni nunca que parezcan cercanos. Son tantos los recuerdos que hoy foguean en mares de palomas y cascanueces... Son saxofones exacerbados, como estos, los que armonizan la inocencia robada a Gaddafi. Tantas telas finas de fibras color bronce...palabras que provocan dolores lancinantes en momentos inapropiados, roban colores, al igual que las ansias que se posan inadvertidas entre los dedos, trepanan al forajido. Hoy quiero verte de noche, quiero ver la paciencia escondida detrás de un hombre sin guarida. Las ondas del ambiente me transfieren a un destino planeado y aburrido. Aquí terminan las líneas imperfectas, una que fue hoja y llega al fondo de los gritos más descorazonados. Implantaré el primer paso para decir adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores