Escribir es la felicidad del que todo lo percibe, y poco le importa a quién le agrade el resultado.

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domingo, mayo 10

Las calles me llevaron a dónde se esconden los culpables, de regreso te vi, buscando el camino
hacia la parada de los inocentes...
He acabo, siendo una piedra manipulada por un niño golpeandome contra el pavimento... y si así no soy, una manera crédula de ser feliz pues te comeran los bichos!
Así no hay a quién disculparse, a quién seguir, porque me senté en el zacate con tres bolsas de chocolates a esperar cuatro pasos seguidos hacia el este, una inútil conversación de hola y adiós, un tonto como vos!

Está bien, no lo dije... tampoco lo voy a hacer, pero las palabras no son más que sonidos que cualquiera puede pronunciar!

Disculpá es que tenía un pedazo de mierda en los ojos, ya ahora si puedo ver bien.

jueves, mayo 7

allá...

¿Será que esta manera de atravesar los puntos coincide con una obvia incapacidad de hacer transparentes los colores?
Vos sabés que sí, que soy obvia, al decir hola, e ingenua al cerrar los ojos...
Vos si sabés quien sos! Sabés quién soy yo también...
Mirá estas sombrillas de mierda que solo cubren las cabezas, esos puntos flotantes de los que siempre hablo...
Mirá los textos que atormentados se posan en mis cuadernos, los dibujos perfectamente descifrados.
Mirá los muñecos insensatos...
Mirá estas palabras sin sentido, porque son las últimas que mereces de mí, te lo prometo.

Yo sé que no sabes quien sos :)

Al principio no logré distinguir entre lo funesto y lo triste. Yo creía que era solo una falta de conceptualismo... pero ya no puedo! No soporto verte sin que sepas lo que yo sé hace mucho! No soporto el presente sin introspección...
Yo creía que iba a ser como los tontos necesitados de afecto, pero es más que eso. Es mi propia falencia, y ella me llevo a la nómina de desgracias que un negligente puede sufrir.
Hoy me he sentido dependiente de él, no se cómo ni por qué...seguramente soy igual que los tontos que veo en la acera todos los días. Seguramente pocos la entenderían, así como a muchos les asquearía esto porque son como yo fui.
Las suposiciones y posibilidades tienen 730 días de atormentarme, quizás más...
Ya sé ya sé... si vos supieras! Nadie más que yo sabe que esto es perturbante, que es incómodo...
Ya no te digo nada!

....

Parece ser que ya no hay mantas flotando por todo este espacio de enredos marrones, ni bichos buscando algún ser incomprendido para querer... De alguna manera fueron explotando los capullos coloridos que el otro día guardé esperando darte algún día, con aquellas palabras que no sabías que existían. Ya no se distinguir entre colores, no se distinguir nada! Como puedo distinguir al ser que nunca fue distinguido? Traté de olvidar todas las fibras que siempre volaban a mi alrededor y me golpeaban ligeramente con sus alas, pero no logré más que juntarlas y conducirlas a un final. Este.

.....

He despertado, su respiración impura traspasa el vacío, la ilusión perdida corre imparable por el viento. He perdido toda esperanza, toda fantasía que creé imaginandome contigo. Mis órganos, mis huesos, todo lo que me compone ha desaparecido y quien escribe ahora no es mas que el despojo de mi alma. Me quitaste todo con solo el roze de nuestros labios...
Bajo la luna, escucha la melodía del aire sereno que nos acompaña. Te veía deseoso, esperando por lo que encontraste. Pero me equivoqué, no era yo quién esperabas, no era yo quién lo podía hacer todo para hacerte feliz, no era yo quién con un beso lo arreglaría todo.
Es aquí cuando empieza el deseo de tenerte.

Nuestras pupilas se miran mientras el deseo nos debora. La envidia nos contempla mientras caigo derrotada e indefensa ante tus pies.
¡Como si pudieramos hacer algo para amarnos!.

Las gotas caen impunes sobre nuestra piel, derramando secretos olvidados por el tiempo y lastimando al indefenso...
Son como minutos que habriamos corrido rozando cada hoja del cesped, como si acariciaramos al mundo y le agradecieramos por el aire que nos da para mantenernos vivos y decirnos un corto te amo. Como si el destino estuviera junto a mi ahora, mirando los suspiros del aire... tan solo el parpadeo de las estrellas...
y la noche siendo testigo del dominio, que toca y rebota contra los petalos rotos de un recuerdo paralelo a la sensación.

a mí.

Mi vida es conocer el silencio que encierra tu boca mientras encuentro la pronta felicidad que algún día soñaré y querré tener entre mis manos.
Tengo aliados y costumbres, tiempo y cómplices cuando siento que no hay nada perdido, solo destrozado. Aquí nace la soledad inmensa y unos kilometros allá la indiferencia.
Huyo cuando la tentación llega sin aviso, te busco, y sí, estás allá, pero no aquí, y aunque estés aquí, estás allá, escondiendo los golpes tenebrosos poseídos por mí.
Yo quiero caminar unos kilómetros.

3...............2..........7

El secreto inmune del amor perdido, residiendo en la mente del ser inoportuno y poseído por las suculentas aguas del dolor, fallecido bajo un árbol sin hojas, mientras rogaba al amor la felicidad a su lado. Sus súplicas eran como sollozos del viento.

Ignorado y destruído emprende su regreso a la mente retraída. Caen sus lágrimas sobre el suelo en que se arrastra, sus mejillas se enrojecen por el llanto incesable que quema su piel.

El amor lo ha abofeteado y declarado su espera eterna. No hay nada que pueda hacer él, tratar de remediar su engaño... quizás.

Su decaída... que luego adoró por haber sido su amor la causa de ella. Descubrió que aquel viejo ser que creyó nunca poder amar poseyó la felicidad. Trescientos veintisiete días a su lado.

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La respiración se acorta por la daga que creó mi voz desquebrajada. Encuentro la calma en el sonido más estrepitoso, aunque contemple el desangramiento de mis oídos. El espejo se quiebra y destroza la imagen que encierra. Se desmoronan mis huesos, es el destello que mantiene vivo mi pesar y lo oculta a la hiriente gota que quema y luego sana la herida que nunca existio, el órgano latiente se enternece por la soledad y suplica por su mitad que una vez se separó y le fue arrebatada por la distancia, el tejido se desprende y se arraiga luego a algo inútil que nunca tuvo característica embellecedora y lo único que logro fue sustentar al carente...

hmm....

Acabaría por destruirme con pedazos míos...y aunque mañana olvide lo que recuerdo, el silencio se confundirá con el bullicio de las lenguas. Y si supieramos que el agua crece sin tocarnos, encajaríamos en un politopo discreto... Porque mis índices no quieren ir en otro sentido y las hojas despegan encerradas por las pupilas. Sabía que esto era un peligro de nuevo, que esta agua podría arrastrarme o simplemente ahogarme, pero mi iris cambia de color, y las pupilas embriagan su apariencia... las veces que han visto como ondean en presencia del viento, miran hacia dónde solo él sabe.
Sabía que lo profundo me rodearía y tensaría de nuevo mi debilidad, que de nuevo correría por la orilla, para mirar por encima de los caparazones, aunque los caparazones están en la otra orilla, no en la mía, por eso me ahogo...

Mucosa.

Tras muchos abordajes comprendí que todo se basaba en la rotunda desigualdad que desdichada de comprender todos
los cuerpos y darles lo poco de vida que les faltaba para ser lo suficientemente humanos como para resurgir de la mucosa
onírica que rodea todo cuerpo x ó y.
Desde aquí no hay más que una saturación indefinida de ácaros y liendres que viven bajo mis ojos, rociandome con
inyecciones de colores, que inducen al blanco y negro a salir y estallar las palmas marcadas que mis mejillas reciben.
Desde aquí no hay nadie más que una silueta desmembrada que toca pero no habla.

Hola.

Todavía no he concluido el tejido de garúas para entorpecer al que deambula a unos kilómetros de mi árbol, al viento que trae a la lucífera mirada, al persistente olor a él, a lo que me entorpece a mí.
Los sonidos uniformes no funcionan conmigo, ni la métrica desmembrada que pica los poros!
Las fibras pasan volando por mis dedos, quiero que los pies sepan caminar sobre el agua, que el rocío caluroso sepa caer sobre el pétalo correcto. Ya la señora de rojo, la famosa, no vuelve hasta que los astros bailen sobre ella y las letras formen el dominio de frases, la cúspide enredada en el encanto con que los muñecos esperaban hasta la armonía insólita lanzó su raíz agitando las piedras. Quiero que vos, rostro, cuerpo, concluyas la garúa. Hola...

puntos puntos puntos puntos!

Atraviesa los puntos, corre por la orilla, las espinas dando equilibrio cruzan por sus espaldas, clavan al suelo brincando por sus cuellos.
Tenemos que romper los pétalos! Sí sí, esos que ya habías roto! Fabricar nuestro perfume y perfumar los cuellos, dejar que se arrastren hacia donde quieran y alcancen los tobillos.
¿Pero cómo si no hay puntos? Los granos diversifican la existencia y el vacío, vacío aún con puentes de puntos, ramas de huesos cubiertos de antiguedades ociosas.
Las danzas invictas rozaron la plata y rociaron el cobre despojado de tus brazos mudos y cómplices, carcomieron las frases desmesuradas!
No seas ingenuo! Los pétalos nunca han dado perfume sino la flor en si.
Ahora su campo de girasoles ha muerto y él camina sobre sus tallos asoleados, aún si han muerto sigue haciendoles daño, porque él vive sobre girasoles, duerme con girasoles, come girasoles, siembra girasoles, y mata girasoles.
Creando cerebros con pies, cerebros sin neuronas, cerebros huecos...perfectos para los ácaros, sí sí, esos ácaros que se encuentran en todas partes. Allá están!

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