Mi vida es conocer el silencio que encierra tu boca mientras encuentro la pronta felicidad que algún día soñaré y querré tener entre mis manos.
Tengo aliados y costumbres, tiempo y cómplices cuando siento que no hay nada perdido, solo destrozado. Aquí nace la soledad inmensa y unos kilometros allá la indiferencia.
Huyo cuando la tentación llega sin aviso, te busco, y sí, estás allá, pero no aquí, y aunque estés aquí, estás allá, escondiendo los golpes tenebrosos poseídos por mí.
Yo quiero caminar unos kilómetros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario